6 julio, 2017

Psicología y terapia infantil

Debido a las características de los niños, la terapia infantil plantea una serie de particularidades:

  • Habilidades específicas por parte del terapeuta.
  • Amplia formación y experiencia, del curso evolutivo humano y, concretamente, del desarrollo del niño.
  • Habilidad para desarrollar su trabajo con niños y con adultos, debido a que estos forman parte integral de la intervención.
  • Capacidad para implicar al niño en la terapia mediante juegos apropiados según la edad, ambiente agradable y habilidades de comunicación adecuadas y adaptadas a su nivel de comprensión.

“Lo que un niño puede hacer al cooperar hoy, podrá hacerlo sólo mañana”. (Lev Vygotsky)

La demanda de terapia infantil es solicitada por los adultos, quienes consideran la necesidad de que sus hijos, alumnos, pacientes, acudan al psicólogo. Un primer paso será a través de la entrevista, discernir si esa demanda es adecuada y beneficiosa para el niño, dado que podría ocurrir que se base en el desconocimiento acerca de algún aspecto del desarrollo normal infantil.

El proceso terapéutico se llevará a cabo junto con padres/tutores y niños. Implicar a los adultos responsables será fundamental para garantizar el éxito de la terapia. Probablemente hayan contribuido al inicio y/o mantenimiento del problema y además puede que el problema esté muy relacionado con situaciones específicas de su interacción.

Áreas que se trabajan:

  • Problemas relacionados con el estudio: bajo rendimiento académico, pocos hábitos de estudio, fracaso escolar…
  • Problemas relación padres-hijos: problemas de comportamiento, negativismo desafiante, déficits en el control de las emociones…
  • Problemas de ansiedad: miedo a la oscuridad, miedo a separarse de los padres, preocupaciones excesivas, evitación de situaciones que producen malestar,…
  • Problemas afectivos o del estado de ánimo: comportamiento agresivo, cambios en el estado de ánimo, baja autoestima, timidez, aislamiento social…
  • Alteraciones del sueño: miedo a irse a dormir, pesadillas, terrores nocturnos, insomnio…

Como psicólogos, cuando la terapia se lleva a cabo con un menor de edad, el Código Deontológico que rige nuestra profesión nos obliga a obtener el consentimiento informado por parte de los responsables del niño, así como a informarles del proceso terapéutico.

Terapias Infantiles, Psicología en Bilbao